Automatizar no es delegar

Hay una confusión bastante extendida: pensar que automatizar es quitarse trabajo de encima.

No lo es.

Automatizar no significa que algo deje de ser tu responsabilidad. Significa que ocurre sin que tengas que ejecutarlo manualmente. Nada más.

Cuando automatizas un proceso mal entendido, lo único que haces es repetir el error más rápido. Cuando automatizas sin criterio, solo alejas el problema del lugar donde puedes verlo.

Delegar implica otra cosa: alguien entiende el contexto, toma decisiones y responde por el resultado.

La mayoría de automatizaciones fallan no por la tecnología, sino porque nadie se hace responsable de lo que pasa cuando algo se rompe.

Antes de automatizar, conviene preguntarse: ¿entiendo realmente este proceso? ¿sé qué decisión se está tomando aquí?

Si la respuesta es no, automatizar no ayuda. Solo disimula.