Productividad sin dirección

Ser productivo no siempre es avanzar. A veces es solo moverse rápido en la dirección equivocada.

Hacer más tareas no significa hacer mejor trabajo. Reducir tiempos no implica mejorar resultados.

La productividad, sin una dirección clara, se convierte en ruido optimizado.

Listas interminables. Notificaciones bien configuradas. Procesos impecables… para cosas que no importan tanto.

Trabajar mejor no empieza por hacer más en menos tiempo. Empieza por decidir qué merece atención y qué no.

La tecnología puede ayudarte a ir más rápido. Pero no puede decirte hacia dónde ir.

Eso sigue siendo una decisión humana.